Poema: la ira, mi más hermosa amante!

Buen día aquellos que les gusta la poesía, Voy a improvisar algo para reflexionar y analizar y es algo sobre la Ira.

Una poesía que trate  el apasionamiento que tenemos con la Ira que llega a ser nuestra gran amante.

Desde la infancia tú me acompañabas.

Llena de energía ahí te manifestabas.

Como una tempestad en un océano profundo, ahí tú me llevabas.

Hermosa amante, que a cada momento me encontraste.

Nunca me dejaste, púes mi mano tomaste.

Como el fuego incesante, ahí me dominaste.

Hermosa amante, que despliega sus vestidos en el día de los regocijos.

Tu pasión, en mis venas fluye, y me enloqueces, porque eres como mi más profundo amor.

Hermosa ira a que deja sus cenizas en el más hermoso fuego.

Llenas de Gloria, mi Victoria.

Tú, mi más eterna amante, acompáñame en este camino Insaciable.

Mi orgullo florece, a medida que mi razón se esparce.

Porque eres como la fuerza de un volcán, que todo a su alrededor sumerge en la lava.

Cómo vivir sin ti, mi más eterna amante?.

Si a cada momento te necesito para lograr saciarme.

Ven hacia mí, como huracán desmesurado.

Y deja que los demás vean, como somos uno!, como un espíritu implacable.

Como una rebelión de caballos incontrolables.

Las mordazas se quebrantan, por tu más Insaciable hambre.

Como el temblor de la Tierra, que arremete frente a la naturaleza.

Eres la fuerza, en la que yace mi soberbia.

 ven amada mía. Cúbreme con tus caricias cada día.

Deja que la noche nos invada, como una espada llena de llamaradas.

Tu cólera me estremece, como si estuvieras dentro de mí; la primera vez.

 una y otra vez, mi deseo  por ti me estremece.

Porque eres fuego que le das templanza a mi vida.

Como un combate de almas incesantes.

Clavas tu Victoria, en aquel qué te enfrenta.

Deja que tus caballos galopen como si fuera un espíritu Insaciable.

Que su libertad fluya, para que los caballos se desborden en tus brazos mi más hermosa amante.

Piedras de enemigo lanzadas sobre la muralla.

Quebrantan las protecciones en la que se resguarda el rey.

Tumbemos el muro para alcanzar la victoria.

Conquistando Palacios y cadenas de lealtad.

Tú mi hermosa guerrera, que con la espada desatas.

La ira más tremenda que en llamas incineras.

Hermosa ira, que a mi lado siempre estás.

Nunca me dejarás, porque siempre tú estarás.

Desde los castillos hasta los bosques,

arroyos y veredas, tu mano siempre me darás.

Pues siempre serás, como mi sombra, donde el sol ilumina tú aparecerá.

Abrázame con tu fuego.

Pues ambos quemaremos el Poniente.

Y liberaremos lo que al fin, dentro de nosotros callamos.

Ay! de aquel que se atraviese!.

Pues no encontrará consuelo, tampoco  habrá súplica que valga.

Heridas penetrantes, como lanzas volantes.

Dan muerte al enemigo, quién osa desafiarte.

Estarás ahí, por siempre junto a mí!.

Tanto en esta, como en las vidas venideras.

Sin culpa ni temor, tú estarás conmigo, en los sitios que necesite.

Porque eres como el mar, llena de cólera, donde los barcos se destrozan.

Fuerte como la tempestad, tus aguas se alborotan.

Que deja errante a cualquier marinero desafiante.

Hasta aquí les comparto esta poesía acerca de la Ira. Espero les guste!