El origen de la ira es el miedo

¿Será el miedo el origen de la ira?

Aunque son dos cosas totalmente diferentes el origen de la ira es el miedo y esto lo vamos a ver más adelante con ejemplos.

Muchas veces no relacionamos una expresión totalmente explosiva y manifestada como lo es la ira con una expresión totalmente pasiva y temerosa como es el miedo.

Pero en sí, los temores del ser humano hacen que en algún momento busquemos una forma de protección que es el ataque.

Observemos un animal, cuando se le acorrala su instinto de temor es atacar y morder, lo mismo ocurre en el ser humano. Cuando se le presiona o se le enfrenta, su manera de protección puede ser la mentira y/o gritar y ponerse iracundo con el que lo provoca.

¿Pero eso se da en qué casos?

Todos los casos, porque el origen de la ira es el miedo, cada acto que realiza la persona por su inseguridad provoca un desate de ira en cualquier momento.

Observemos: Una persona que está laborando y tiene todo sumamente organizado, cuando entra una persona y desacomoda alguna información de suma importancia, su acto por instinto determina una respuesta agresiva ya que tiene miedo de reparar lo que otro estropeo.

Por eso, con este ejemplo, podemos observar que el origen de la ira es el miedo y que nosotros siempre estamos en una actitud a la defensiva y dominante porque no queremos que se desestabilice lo que tenemos ya seguro.

Otro ejemplo muy claro es el de las Madres, el miedo lo proyectan al niño y por esto muchas veces le gritan a sus esposos porque piensan que él le hará daño y de alguna manera en cualquier actividad que realicen.

¿Cómo identificar que el origen de la ira es el miedo?

Es muy sencillo, si en verdad estamos dispuestos a dominar la ira y no dejar que esta nos domine dentro del estilo de vida, la respuesta para identificar que el origen de la ira es el miedo es auto-observarnos en el instante que empezamos a sentir rabia, descubrir que miedo tengo y una vez detectado, soltar los temores y confiar.

Observar a los demás en su actuar, sin criticar o juzgar, tan solo, mirarlos detenidamente que temores pueden manifestar cuando tienen un ataque de rabia o de ira, así podremos llegar a la tolerancia y la compasión.

Cuando una situación nos incomoda y nos hace sentir rabia, es importante analizar qué es lo que me hace sentir en esta situación de desasosiego, siempre hay un miedo oculto que ataca nuestra seguridad.

Como ya lo dije anteriormente, el aprender a confiar y soltar son las claves para evitar el temor y a su vez que este no tenga desarrollo en la ira. Si no buscamos protegernos de los demás, entonces no habrá grito o batalla que luchar.

Recuerda que por más villano que sea tu enemigo, la misericordia y la compasión surgen cuando comprendes que el origen de la ira es el miedo.